DOSSIER SAN JUAN

“La pandemia impactó en los jóvenes y exige mayor acompañamiento profesional en las escuelas”

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Por Bernardo Sánchez Bataller

En el marco del Día de la Educación Especial, la Lic. Ximena Garín reflexionó acerca de los cambios que trajo esta “nueva normalidad”.

La Declaración de los Derechos Humanos reafirma el derecho de las personas a la educación. En este sentido, el 9 de agosto 1949 se creó en la Argentina la Dirección de Educación Especial. Este acontecimiento dio origen al Día de la Educación Especial en nuestro país.

A partir de este suceso, el Estado debió garantizar igualdad de oportunidades, para que la educación de personas con discapacidad forme parte del sistema educativo del país.

En la Argentina, la educación especial se rige por el principio de “inclusión educativa” (inciso n, Artículo 11 de la Ley de Educación Nacional). Esto implica la posibilidad de brindar atención educativa en casos específicos que no puedan tratarse desde la educación común.

Para conocer la experiencia de una profesional de la provincia, Dossier San Juan dialogó con Ximena Garín, Licenciada en Educación Inclusiva y acompañante terapéutica. En primer lugar, la Lic. Garín explicó que el rol del Docente de Apoyo a la Inclusión (DAI) es complementario a lo que realiza una acompañante terapéutica, que se avoca más a lo conductual.

Al recordar su experiencia en el comienzo de la pandemia, Ximena se refirió a que en 2020 un viernes asistieron al colegio y al lunes siguiente tuvimos que cambiar todo. “Fue de un día para el otro, tuvimos que adaptarnos sobre la marcha”, comentó la Lic. Garín.

Uno de los principales desafíos fue adaptar esta nueva modalidad de cursado virtual para los chicos con autismo. “Se les hacía difícil estar frente a una computadora y tuvimos que trabajar mucho en este aspecto”, manifestó Ximena. Las profesoras enviaban las guías por mail o alguna plataforma y la Lic. Garín debía coordinar con una pareja pedagógica para que los chicos pudieran trabajar de la mejor manera, sin el apoyo presencial de ella.

La comunicación fue clave. Ximena Garín dijo que hubo diálogo permanente con las familias, ya que ellos realizaban el acompañamiento en casa. Además, tuvo bastante contacto por video llamada y WhatsApp. “El trabajo se hizo más extenso que en la presencialidad. Toda la mañana estaba conectada a diferentes video llamadas con el colegio y en la tarde debía estar atenta a la resolución de las tareas. Casi ni había fines de semana”, recordó Ximena en su análisis de 2020.

En la actualidad, en la modalidad mixta, la Lic. Garín trabaja con un equipo de acompañamiento e intercalan las tareas en la presencialidad con visitas al domicilio para acompañar el trabajo virtual.

En su opinión, se ve un importante impacto causado por la pandemia en cuanto al número de chicos que necesitan acompañamiento profesional. Su mayor objetivo es la socialización de los estudiantes y por eso trabaja para estimular la interacción espontánea.

Otro punto analizado por Ximena Garín fue que los chicos más grandes son los que necesitaban mayor interacción, como salidas o encuentros con amigos. Mientras que otros jóvenes manifestaron no tener la necesidad de volver a la escuela, porque su interacción social es a través de los juegos.

En el marco del Día de la Educación Especial, distintos profesionales como Ximena Garín continúan haciendo frente a las dificultades de la pandemia, para asegurar el derecho a la educación de las personas con discapacidades, temporales o permanentes, en todos los niveles educativos.